El aprender a enseñar en la formación inicial del profesoradoel punto de vista del alumno. Una vía de cambio

  1. Ramos Estévez, María José
Dirigida por:
  1. Araceli Estebaranz García Director/a
  2. Miguel-Ángel Ballesteros-Moscosio Codirector/a

Universidad de defensa: Universidad de Sevilla

Fecha de defensa: 24 de octubre de 2011

Tribunal:
  1. Florentino Blázquez Entonado Presidente/a
  2. Antonio Matas Terrón Secretario/a
  3. Enriqueta Molina Ruiz Vocal
  4. Ana Rodríguez Marcos Vocal
  5. Pilar Mingorance Díaz Vocal

Tipo: Tesis

Teseo: 316872 DIALNET lock_openTESEO editor

Resumen

De los últimos informes de Evaluación de los Sistemas Educativos, en particular del Informe Mckinsey de 2007, se desprende la idea de que la mejora de la Educación depende de la mejora de la calidad de los profesores y esta se apoya en la mejora de la formación. Hablar de formación del profesorado es pensar en el continuum de la formación y en lo que el maestro necesita aprender en cada una de las etapas que conforman el aprendizaje y el desarrollo profesional. Consideramos que el Practicum es uno de los momentos en los que los distintos agentes del mismo comparten el conocimiento práctico y lo construyen de forma social, por medio del diálogo, de la reflexión, del apoyo entre iguales, etc. Ahora bien, para ello es preciso la colaboración entre las instituciones que se encargan de formar al futuro docente, la Universidad y los centros escolares, en cada una de las fases del proceso de enseñanza-aprendizaje de dicho conocimiento práctico. Así, el Practicum, cuando se lleva a cabo de forma eficiente, se convierte en un medio que permite la formación del profesorado, tanto en su fase inicial como en su fase continua. Podríamos decir que este fue el punto de partida de nuestro estudio. Su objetivo principal se definió en los siguientes términos: ¿Qué y cómo aprenden los futuros docentes en su periodo de formación práctica cuando trabajan de forma colaborativa? Para poder dar respuesta a esta pregunta diseñamos un plan innovador de prácticas que tiene sus bases en las principales teorías del aprendizaje en que se basa la formación del profesorado en la actualidad -las relacionadas con el Constructivismo social-, y en los principales modelos de formación inicial del profesorado fundamentados en la teoría de la mediación sociocultural. Por ello, realizamos una revisión exhaustiva de la literatura, con la idea de conocer el estado de la cuestión, en relación a las teorías del aprendizaje adulto, al aprender a enseñar, a la formación inicial del profesorado y específicamente al Practicum. Ello comprende el marco teórico que se extiende a lo largo de cuatro capítulos. El Plan de Prácticas diseñado se pone en marcha con un grupo de diez estudiantes de Magisterio del CES ¿Cardenal Spínola¿ -Fundación San Pablo Andalucía CEU- de la especialidad de Educación. Especial. Este se desarrolla a lo largo de las dos asignaturas del Practicum, tal y como está establecido en el Plan de Estudios de la Diplomatura de Magisterio del año 1998 (Practicum I -como generalistas- y Practicum II -como especialistas, en esta ocasión en centros con experiencias inclusivas-). El modelo tiene la singularidad de realizarse en parejas, en una misma aula y bajo la supervisión, orientación y guía de un mismo maestro tutor. Para el estudio empírico empleamos una metodología de corte cualitativo, que combina la Investigación-Acción y la Investigación narrativo-biográfica. En particular, se llevaron a cabo dos tipos de estudios de casos: un estudio de caso múltiple y otro de caso único, con carácter formativo y evaluativo, donde el diálogo y la relación interpersonal se constituyeron como elementos esenciales. Por medio de diversos instrumentos de recogida de datos, tales como diarios escritos, diarios orales, observación, entrevistas (semiestructuradas a los pares y en profundidad a las maestras tutoras) y grupos de discusión, obtenemos una información muy rica, sobre la que analizamos cómo las estudiantes construyen el conocimiento de forma colaborativa teniendo como mediadores a sus maestras tutoras, su profesora supervisora-tutora académica y su propia compañera. Para el análisis de los datos creamos un sistema de categorías y códigos, constituido por 45 códigos, procedentes del análisis de las competencias del maestro establecidas por la ANECA, para los títulos de Grado de Maestro en Educación Primaria, en relación a las dimensiones de la enseñanza: técnica, afectiva, interpretativa, política y ética. Los resultados obtenidos se organizan en dos capítulos, uno para cada tipo de estudio de casos. Los resultados correspondientes al estudio de casos múltiple se presentan atendiendo al análisis de frecuencias de cada una de las dimensiones y sus códigos, y se ilustran mediante mapas conceptuales y con fragmentos de textos de primera mano. Por su parte, el estudio de caso único, cuyo caso emerge de las parejas que componen el estudio de casos múltiple, se representa por medio del diagramas en espina, forma capaz de representar las fases del aprendizaje por las que va transcurriendo su proceso de aprendizaje práctico, siguiendo las pautas empleadas por Estebaranz y sus colaboradores en estudios de formación y de género para el desarrollo de historias de vida. Finalmente, presentamos las conclusiones a las que llegamos, las limitaciones y las futuras líneas de investigación que se abren tras este estudio. Las conclusiones se organizan atendiendo a los objetivos planteados e intentando plasmar las vías de cambio que surgen tras el análisis de los datos, así como las propuestas de mejora que hemos ido incorporando. De forma general podemos decir que el Plan de Prácticas diseñado es válido para la construcción social del conocimiento práctico, en la medida que el trabajo por pares facilita el andamiaje en el aprendizaje por la ayuda, el intercambio de experiencias, el apoyo y el feed-back que se profieren. De forma general podemos decir que ponemos a disposición de la comunidad de científicos un Plan de Prácticas válido para la construcción social del conocimiento práctico. Vemos que el apoyo y el diálogo entre iguales y con expertos facilitan la transferencia del aprendizaje de las situaciones prácticas sobre todo en la formación inicial del profesorado, pero también en la formación continua. Hemos aprendido que la comunicación es esencial en el proceso de formación del futuro docente, que durante este es importante tener un apoyo emocional y profesional, que es necesario que el estudiante en prácticas participe de todas y cada una de las fases del proceso de enseñanza-aprendizaje, que existen lagunas en los programas de formación del profesorado en relación a la dimensión política y ética de la enseñanza que es necesario cubrir, etc. Por otro lado, podemos decir con toda seguridad que el estudiante de Magisterio aprende de sus maestros tutores, profesores supervisores, compañeros y alumnos, pues así lo evidencian ellos mismos y lo confirman sus maestros tutores, siempre que el Plan les dé oportunidades para la planificación, la acción, la reflexión, y la comunicación.